La capital peruana se consolidó como uno de los polos gastronómicos más importantes del continente. En dos días puedes probar una ruta compacta pero memorable.
1. Desayuno en barrio tradicional
Empieza con pan con chicharrón, tamal y café pasado en una cafetería histórica de Lima antigua.
2. Almuerzo de cocina de autor
Reserva una mesa en Miraflores o Barranco para probar cebiches, tiraditos y cocina de producto con vista al mar.