El lago más alto del mundo regala una luz dorada ideal para fotografía. La clave está en llegar antes del ocaso y buscar reflejos limpios sobre el agua.
1. Usa un encuadre amplio
Incluye cielo, agua y una silueta humana o de embarcación para dar escala a la escena.
2. Aprovecha la hora dorada
Los últimos minutos del día pintan el horizonte con tonos cálidos y suaves que elevan cualquier toma.